sábado, 19 de octubre de 2013

El viejo verde

La existencia del viejo verde se debe a una larga historia de
represión social. El viejo verde existe por culpa de vuestros santos, vuestros sacerdotes y vuestros puritanos.

Si a la gente le permitieran vivir su vida sexual alegremente, al llegar a los cuarenta y dos años —ten en cuenta que estoy diciendo cuarenta y dos, no ochenta y cuatro—, cuando estuviesen aproximándose a los cuarenta y dos, el sexo dejaría de dominarles. Del mismo modo que aparece el sexo y se convierte en algo muy poderoso cuando tenemos catorce años, a los cuarenta y dos años empieza a desaparecer. Es su curso natural. Y cuando desaparece el sexo, el hombre mayor tiene un amor y una compasión completamente diferentes. En su amor no hay lujuria, no hay deseo; no quiere sacar nada. Su amor tiene pureza, inocencia, su amor es alegría.

El sexo te proporciona placer. Y el sexo sólo te da placer cuando lo practicas, el placer es el resultado final. Si el sexo se vuelve irrelevante..., no lo reprimes, pero lo has experimentado con tanta profundidad que ya no tiene valor para ti... Lo has conocido, y el conocimiento siempre conlleva libertad. Has llegado a conocerlo totalmente y, por eso, ya no tiene ningún misterio, ya no queda nada por explorar. A través de ese conocimiento, la energía sexual se transforma en amor, en compasión. El dar surge de la alegría. Entonces, el anciano es el ser más hermoso de la tierra, el ser más limpio.

En ningún idioma existe la expresión «viejo limpio». Nunca la he oído. Pero la expresión «viejo verde» existe en casi todos los idiomas. La razón de esto es que el cuerpo envejece, el cuerpo se agota, el cuerpo quiere librarse de la sexualidad, pero la mente, a causa de los deseos reprimidos, sigue teniendo anhelos. El anciano se encuentra en un verdadero aprieto cuando el cuerpo ya no es capaz, pero la mente le sigue
atormentando para hacer algo de lo que el cuerpo no es capaz. Tiene una mirada sexual, lujuriosa; su cuerpo está muerto y apagado, pero su mente le sigue provocando. Empieza a tener una mirada obscena, una cara obscena; empieza a haber algo feo en él.


Osho

Una paz que se puede alterar no es paz.

Una paz que se puede alterar no es paz. Y un silencio que se puede alterar sólo es un sueño, no es realidad.

vayas a la velocidad que vayas, acabarás en el cementerio.

Un gran rey vio una sombra en sus sueños que le asustó incluso mientras soñaba. Le preguntó a la sombra:
—¿Qué quieres?

La sombra contestó:
—No he venido a pedirte nada. Sólo he venido a informarte de que esta noche, en el lugar apropiado, cuando se esté poniendo el Sol exhalarás tu último aliento. Normalmente, no informo a la gente, pero tú eres un gran emperador; sólo lo hago para rendirte homenaje.

El emperador se asustó tanto que se despertó sudando y sin saber qué hacer. Lo único que se le ocurría era llamar a todos los sabios, astrólogos y profetas, y descubrir el significado de ese sueño.

Se cree que el análisis de sueños comenzó con Sigmund Freud, pero no es cierto, ¡comenzó hace mil años con este emperador!
En mitad de la noche, todos los profetas de la capital, los sabios y los que de una forma u otra estaban relacionados con el futuro —los intérpretes de sueños— fueron congregados y les contaron esta historia.

La historia era sencilla, pero cada uno había traído sus escrituras y comenzaron a discutir entre ellos: «El significado no puede ser éste» o «No hay duda de que el significado debe ser éste.»

El tiempo iba pasando, y empezó a amanecer. El rey tenía un viejo sirviente al que trataba como si fuera su padre, porque su padre había muerto cuando era muy joven. El hijo era aún muy pequeño cuando su padre se lo dio en custodia a su sirviente diciéndole:
—Ocúpate de que se convierta en mi sucesor y no pierda el reino.
El sirviente se ocupó de eso, pero ahora ya era muy viejo. No le
trataba como a un sirviente sino que le respetaba casi como a un padre.

Se acercó al emperador y le dijo:
—Tengo que decirte dos cosas. Siempre me has hecho caso. Yo no soy profeta ni soy astrólogo, y no sé de qué se trata todo este alboroto de gente consultando escrituras. Pero hay una cosa clara, en cuanto salga el Sol no nos quedará mucho tiempo hasta el anochecer. Y todas esas personas, a las que llamamos cultas, hace muchos siglos que no llegan a ninguna conclusión. En un día nada más... discutirán, pelearán y destrozarán los argumentos del contrario, pero no tengas esperanzas de que lleguen a ningún consenso, a ninguna conclusión.

Déjales que discutan. Lo que te sugiero es que teniendo el mejor caballo del mundo como tú tienes —en aquellos tiempos se iba a caballo—, monta tu caballo y huye del palacio tan rápido como puedas.

Puedes dar por segura una cosa, que no deberás estar aquí, deberás estar muy lejos.
Aunque parecía algo muy simple, era lógico, racional. El emperador abandonó a todas las personas inteligentes y sabias y las dejó allí discutiendo; ni siquiera se dieron cuenta de que se había marchado. Y, desde luego, su caballo bien valía un imperio. Estaba muy orgulloso de él, no se conocía la existencia de un caballo tan fuerte como el suyo. Entre el caballo y el emperador existía mucho amor, una gran afinidad y una especie de sincronicidad. El emperador le dijo al caballo:
—Parece que llega la hora de mi muerte. Esa sombra era mi muerte.
Tienes que alejarme todo lo que puedas de este palacio.

El caballo asintió con la cabeza. Y cumplió su promesa. Al atardecer, cuando se estaba poniendo el Sol, se encontraban a cientos de kilómetros de su reino. Habían entrado camuflados dentro de otro reino. El emperador estaba muy contento. Se bajó y ató el caballo a un árbol; ninguno de los dos había comido nada. De modo que le dijo al caballo:
—Muchas gracias, amigo. Ahora me ocuparé de tu comida y de la mía. Estamos tan lejos que ya no hay peligro. Pero tú has demostrado que las historias que contaban de ti eran ciertas. Al correr parecías casi como una nube, ibas rapidísimo.

Y mientras estaba atando el caballo al árbol, apareció la sombra oscura y le dijo al emperador:
—Tenía miedo de que no lo consiguieras, pero tienes un gran caballo.

También le doy las gracias a él, éste es el lugar y éste es el momento.

Estaba preocupado, porque estabas muy lejos y ¿cómo iba a conseguir traerte hasta aquí? El caballo ha cumplido su propósito.

Es una historia extraña, pero muestra que siempre que vas
horizontalmente, vayas a la velocidad que vayas, acabarás en el cementerio. Lo curioso es que nuestras tumbas se van acercando a nosotros en cada momento; aunque no te muevas, tu tumba se va acercando a ti. La línea horizontal del tiempo es, en otras palabras, la mortalidad del hombre.


Osho

No evites el amor. Ve a través de él con todas sus penas.

El amor te vuelve verdadero; de lo contrario, seguirás viviendo en una fantasía, en un sueño insustancial. El amor te da sustancia, el amor te da integridad, el amor te centra. Pero sólo es la mitad del viaje; la otra mitad se tiene que completar con la meditación, la conciencia. Pero el amor te prepara para la otra mitad. El amor es la primera mitad, y la conciencia es la segunda mitad. Entre los dos alcanzas a Dios. Entre el amor y la conciencia, entre las dos orillas discurre el río del ser.

No evites el amor. Ve a través de él con todas sus penas. Sí, duele, pero si estás enamorado eso no importa. En realidad, esas penas te fortalecen. A veces duele muchísimo, terriblemente, pero esas heridas son necesarias para que estés alerta. El amor prepara el terreno, y en la tierra del amor puede crecer la semilla de la meditación, pero sólo en la tierra del amor.

Así que aquellos que se escapan del mundo por miedo, nunca
alcanzarán la meditación. Pueden estar sentados en las cuevas del Himalaya toda su vida, pero no alcanzarán la meditación. No es posible, no se lo han ganado. Primero hay que ganárselo en el mundo; primero hay que preparar el terreno. Y sólo el amor prepara el terreno.

Por eso, siempre insisto en que no renuncies al mundo. Estate dentro de él, acepta el reto, acepta los peligros, su dolor, sus heridas. Ve a través de ellos. No trates de evitarlos, no intentes buscar un atajo, porque no existe. Es una lucha, es arduo, se hace cuesta arriba, pero así es como puedes llegar hasta la cima.

Osho

martes, 15 de octubre de 2013

¿cómo puedes poseer a una persona viva?

El amor te da atisbos de meditación, reflejos de la Luna en el lago; pero son reflejos, no son verdad. Por eso el amor nunca te podrá satisfacer. En realidad, el amor hará que te sientas cada vez más insatisfecho y disconforme. El amor te hará más consciente de todo lo que es posible, pero no cumple lo prometido. Te frustrarás, y sólo podrás volver a tu propio ser cuando estés profundamente frustrado. Sólo los amantes conocen la felicidad de la meditación. Los que nunca han amado y nunca se han decepcionado con el amor; los que nunca se han sumergido en el lago del amor buscando la Luna y se han sentido decepcionados, nunca mirarán hacia arriba a la verdadera Luna en el Cielo. Nunca se darán cuenta de esto.

La persona que ama, tarde o temprano, inevitablemente se volverá religiosa. Pero la persona que no ama —por ejemplo, el político que no puede querer a nadie, sólo ama el poder— nunca se volverá religiosa. O la persona que está obsesionada con el dinero —sólo ama el dinero, sólo conoce un amor, el amor al dinero— nunca se volverá religiosa. Para ella será muy difícil por muchos motivos. El dinero se puede poseer; puedes tener dinero y poseerlo. Es muy fácil poseer dinero, pero es difícil poseer al amado, de hecho, es imposible. Intentarás poseer, pero ¿cómo puedes poseer a una persona viva? La persona viva se resistirá de todas las formas posibles, luchará hasta el final. Nadie quiere perder su libertad.

El amor no tiene tanto valor como la libertad. El amor tiene mucho valor, pero no más que la libertad. Quieres ser amoroso pero no quieres que el amor te aprisione. De este modo, un día u otro te decepcionarás.

Intentas poseer, y cuanto más intentas poseer, más imposible se vuelve el amor y más se aleja de ti. Cuanto menos posees, más cerca te sientes del otro. Si no eres posesivo en absoluto, si hay libertad entre los amantes, habrá mucho amor.


Osho

lunes, 14 de octubre de 2013

«A menos que te comuniques con tus padres, nunca te sentirás cómodo.»


Siempre es bueno llegar a un entendimiento con los padres. Es una de las cosas básicas. Gurdjieff solía decir: «A menos que te comuniques con tus padres, nunca te sentirás cómodo.» Estés donde estés, te sentirás culpable. No serás capaz de olvidar y perdonar. Los padres no son sólo una relación social. Has salido de ellos, eres parte de ellos, eres una rama de su árbol. Todavía estás arraigado en ellos.

Cuando mueren tus padres, muere algo que está muy arraigado dentro de ti. Cuando mueren tus padres, por primera vez te sientes solo, desarraigado. Por eso, mientras estén vivos deberías hacer todo lo posible para que pueda haber entendimiento y puedas comunicarte con ellos y ellos contigo. Así se pueden saldar y cerrar todas las cuentas.

Cuando dejen el mundo —algún día lo dejarán—, no te sentirás culpable, no te arrepentirás, sabrás que has resuelto las cosas. Tú has sido feliz con ellos, y ellos han sido felices contigo.

La relación amorosa comienza con los padres y acaba con ellos. Se cierra el círculo. Si el círculo está roto en alguna parte, todo tu ser se encontrará incómodo. Uno se siente enormemente feliz cuando puede comunicarse con sus padres. Es una de las cosas más difíciles de hacer porque hay una gran distancia. Los padres nunca creen que eres adulto, por eso nunca se comunican contigo directamente. Simplemente, te dicen: «Haz esto» o «No hagas aquello». Nunca tienen en cuenta tu libertad y tu espíritu, tu ser... no hay ningún respeto. Dan por hecho que les has obedecido.

El niño se siente muy molesto desde el principio, porque siempre que los padres dicen «Haz esto»..., «No hagas lo otro», siente que le están privando de libertad. Le están reprimiendo. Se resiste, le molesta, y esa resistencia queda marcada como una cicatriz. La diferencia se va haciendo cada vez mayor. Hay que tender un puente. Si puedes tender un puente en tu relación con tu madre, de repente, sentirás que has tendido un puente con toda la Tierra. Estás más arraigado a la Tierra. Si puedes tender un puente en tu relación con tu padre, te sentirás a gusto en el Cielo. Los padres son símbolos, representan la Tierra y el Cielo. El ser humano es como un árbol, necesita ambas cosas, la Tierra y el Cielo.


Osho

domingo, 13 de octubre de 2013

Permite que tu hijo tenga su rostro original.

Un niño que no está condicionado, en muchas ocasiones, puede poner a los padres en un compromiso. Pero si le quieren estarán dispuestos a hacer cualquier cosa. Aunque les ponga en un compromiso no pasa nada. Su hijo está convirtiéndose en un ser único. Le ayudarán a seguir siendo libre, a seguir estando abierto, a estar abierto al futuro desconocido. Le ayudarán a ser un buscador y no un creyente. No le convertirán en un cristiano ni en un judío, en un hinduista ni un musulmán, porque todas esas religiones han hecho mucho daño; ya es más que suficiente. Es hora de que todas las religiones desaparezcan del planeta. Los niños no condicionados pueden hacer que suceda este milagro porque mañana serán hombres jóvenes, maduros, no serán
cristianos, hinduistas o musulmanes. Sólo serán buscadores; su religión será la búsqueda. Ésta es mi definición de sannyasin: su religión es buscar, descubrir, investigar. Las creencias acaban con la indagación.

Comparte todas tus experiencias con tu hijo. Hazle que tome
conciencia de que fue concebido en un momento orgásmico muy amoroso, de que el amor es un gran regalo de la existencia. Y tienes que hacer que el amor sea el punto central de tu vida, porque sólo por medio del amor puedes superar la naturaleza ciega y entrar en el mundo de la supernaturaleza, donde no existe la ceguera, donde te conviertes en un visionario.

Sí, es posible tener un hijo no condicionado y libre, pero no basta solamente con la biología. Esto es posible si eres tan valiente como para hacer de tu amor un templo, convertir tu amor en tu lugar de meditación.

Entonces atraerás un espíritu que ya tenga el potencial de ser único. Y después dale todas las posibilidades para que tenga libertad, aunque vaya en tu contra. La libertad de tu hijo es lo más valioso, porque tu hijo es el futuro de la humanidad.

Tus días han terminado, ¿qué importa que el futuro vaya en tu
contra? ¿Qué has ganado del pasado? Estáis vacíos, sois mendigos.
¿Queréis que vuestros hijos también estén vacíos y sean unos
mendigos? Esto es lo que intentan hacer todos los padres, reproducir copias, fotocopias. Y recuerda, la existencia sólo acepta los originales. La existencia no acepta copias.

Permite que tu hijo tenga su rostro original.
Quizá te produzca miedo, quizá te preocupe, pero es tu problema. No inhibas al niño de ningún modo. El niño que ha tenido libertad —incluso contra sus propios padres— te respetará siempre, te estará agradecido para siempre. Ahora mismo, es justo el caso contrario: todos los niños están llenos de rabia, ira y odio hacia sus padres, porque lo que les han hecho es imperdonable.

Por tanto, si le das libertad, si permites que el niño sea él mismo, sea lo que sea, y si aceptas su ser natural, lleve a donde lleve, estarás creando un niño que te querrá y te respetará. No sólo habéis sido padres y madres corrientes, sino que habéis sido dadores de vida, libertad, unicidad. Él llevará consigo esa memoria para siempre, y su agradecimiento hacia vosotros le dará la seguridad absoluta de que lo que se ha hecho por él es lo que tendrá que hacer él en las generaciones futuras.


Osho

Cuando amas a una persona, no puedes condicionarla.

Una pareja que es capaz de ser meditativa mientras hace el amor no es una pareja corriente. Serán respetuosos con el niño. El niño es un invitado de lo desconocido, y tienes que ser respetuoso con el invitado.

Los padres que no son respetuosos con sus hijos están destinados a destruir sus vidas. Vuestro respeto, vuestro amor, vuestro agradecimiento «porque nos has elegido como padres», será correspondido con un respeto mayor, con más agradecimiento, con más amor.

Cuando amas a una persona, no puedes condicionarla.  Cuando amas a una persona le das amor, le das protección. Cuando amas a una persona no quieres que sea una copia de ti mismo, te gustaría que fuese un individuo único. Y para hacerle único tendrás que preparar todas las condiciones, todos los requisitos que estimulan su potencial.

No le cargarás con sabiduría, por que te gustaría que él mismo
conociese la verdad. Cualquier verdad prestada es mentira. A menos que la experimentes tú, nunca será la verdad.


Osho

domingo, 6 de octubre de 2013

No hay mayor crimen que crear vida accidentalmente.

Es curioso ver que la gente puede matar sin sentirse culpable —no una, sino millones de personas—, pero no pueden hacer un niño sin sentirse culpables. Todas las religiones han sido una calamidad.

Haz el amor sólo cuando estés en un espacio meditativo, Y cuando estés haciendo el amor crea una atmósfera meditativa. Deberías tratar ese lugar como si fuese sagrado. ¿Qué puede haber más sagrado que crear vida? Hazlo con toda la belleza, la estética y la alegría que puedas.

No debería haber ninguna prisa. Y si dos amantes se encuentran en esa atmósfera exterior y en ese silencio interior, atraerán al espíritu más valioso.

Engendras a un niño según tu estado de amor. Si los padres están defraudados con su hijo, deberían plantearse que esto es lo que se merecen. Los padres nunca han hecho posible que entre en el vientre un espíritu más elevado y evolucionado, porque el esperma masculino y el óvulo femenino sólo crean una oportunidad para que entre un espíritu.

Crean la oportunidad de que haya un cuerpo en el que pueda encarnarse un espíritu. Pero sólo atraerás al tipo de persona que sea posible dentro de tu actividad sexual.

Los responsables de que el mundo esté lleno de idiotas y mediocres son los padres, es decir, tú. Nunca se pararon a pensar en esto, sus hijos son accidentales. No hay mayor crimen que crear vida accidentalmente.

Debes estar preparado para ese momento. Y lo más importante que hay que entender es el momento orgásmico: en él no hay pensamientos, no hay tiempo, no hay mente, es simplemente conciencia pura. En esa conciencia pura puedes atraer a un Gautama el Buda. Con vuestra forma de hacer el amor es extraño que no atraigáis a más Adolf Hitler, Stalin, Nadirshah, Tamerlan y Gengis Khan. Sólo atraéis a la gente mediocre.

Tampoco atraéis a lo más bajo, porque para eso vuestro amor debería ser casi una violación. Para atraer lo más elevado vuestro amor tiene que ser una meditación.

La vida del hijo comienza en el momento en que entra en el vientre de la madre. Si ha llegado a un espacio meditativo, es posible tener un niño y no condicionarle. De hecho, el niño que nace de la meditación no puede estar condicionado; se rebelará contra eso. Sólo se puede condicionar a los mediocres.


Osho

Procrear en un profundo amor meditativo...

Si los padres son meditativos, si un niño no nace solamente como consecuencia de una relación sexual, sino también como consecuencia de un profundo amor meditativo... Amor meditativo significa fundirse con el ser del otro, no sólo con su cuerpo. Significa apartar vuestro ego, vuestra religión, vuestra ideología; volverse sencillos e inocentes. Si en ese estado incondicional de los padres se concibe un hijo, tendrás la certeza y no sólo la posibilidad de que el hijo no estará condicionado en absoluto.


Osho

No confundas el amor con otras cosas

No hay nada que pueda destruir el amor. Si está ahí, seguirá
creciendo. Pero tengo la sensación de que en la mayoría de los casos lo que había no era amor. Te has equivocado, había algo diferente, quizá fuese sexo, quizá fuese atracción sexual.

Entonces, el amor se destruirá porque en cuanto has hecho el amor con una mujer desaparece la atracción sexual. La atracción sexual surge hacia todo lo desconocido, una vez que has probado el cuerpo de una mujer o de un hombre, desaparece la atracción sexual. Si tu amor sólo era esta atracción, entonces tendrá que desaparecer.

No confundas el amor con otras cosas. Si el amor es verdadero amor... ¿Qué quiero decir con «verdadero amor»? Quiero decir que te sientes feliz simplemente con estar en presencia de la otra persona, cuando estáis juntos estáis extáticos, la presencia del otro te produce una satisfacción en el fondo de tu corazón... algo empieza a cantar en tu corazón, estás en armonía. Basta con la presencia del otro para que te sientas unido; seas un individuo, estés más centrado, más enfocado. Esto es amor.

El amor no es una pasión, el amor no es una emoción. El amor es tener una profunda comprensión de que alguien te está completando. El otro consigue que seas un círculo completo. La presencia del otro realza tu presencia. El amor te da libertad para ser tú mismo; no es posesividad.

Por eso, ten cuidado, no pienses que el sexo es amor o te
decepcionarás. Debes estar atento a cuando empieces a sentir que sólo necesitas la presencia del otro, la presencia pura, nada más; sin pedir nada, sólo su presencia, que el otro exista, esto es suficiente para hacerte feliz... Entonces, empieza a florecer algo dentro de ti, brotan mil flores de loto, estás enamorado. Y podrás pasar a través de todas las dificultades que origina la realidad. Podrás pasar por todas las angustias y ansiedades, y tu amor seguirá floreciendo cada vez más, porque todas esas situaciones se convertirán en retos. Y tu amor, al superarlas, crecerá cada vez más y se hará más fuerte.

El amor es eternidad. Si existe, irá aumentando cada vez más.   El amor tiene principio pero no tiene final.


Osho

El matrimonio no destruye el amor. Quienes destruyen el amor son las personas que no saben amar.

La naturaleza romántica está bien si eres poeta, y los poetas no tienen fama de ser buenos maridos ni esposas. De hecho, los poetas casi siempre son solteros, tontean pero nunca pican, por eso su romance sigue vivo. Siguen escribiendo poesía, bella poesía... No deberíamos casarnos con una mujer o un hombre cuando nos encontramos en un momento poético. Deberíamos esperar a que llegase el momento prosaico, y después sentar la cabeza. Porque el día a día es más prosaico que poético.

Habría que ser lo bastante maduro. Madurez significa que has dejado de ser un estúpido romántico. Has entendido la vida, has entendido la responsabilidad sobre tu vida, has entendido los problemas de estar con otra persona. Aceptas todas esas dificultades y, a pesar de eso, decides vivir con la otra persona. No estás esperando que todo sea como estar en el cielo, que todo sean rosas. No estás esperando bobadas; sabes que la realidad es dura, difícil. Hay rosas pero son pocas y alejadas una de otra, sin embargo hay muchas espinas.

Si eres consciente de todos estos problemas y decides que vale la pena arriesgarse con una persona antes que estar solo, entonces, cásate.

De este modo, el matrimonio no matará el amor, porque este amor es realista. El matrimonio sólo mata el amor romántico. Y el amor romántico es lo que la gente llama amor adolescente. No puedes confiar en él. No deberías considerarlo un alimento. Es como un helado, se puede comer a veces, pero no puedes mantenerte a base de helados. La vida tiene que volverse más realista, más prosaica.

El matrimonio en sí no destruye nada. El matrimonio simplemente saca a la luz todo lo que está escondido dentro de ti, lo saca a relucir. Si dentro de ti hay amor escondido, el matrimonio lo saca a relucir. Si el amor sólo era mentira, un cebo, antes o después desaparecerá. Y entonces, tu realidad, tu horrible personalidad saldrá a relucir. El matrimonio es simplemente una oportunidad de sacar a relucir todo lo que estaba oculto en tu interior.

El matrimonio no destruye el amor. Quienes destruyen el amor son las personas que no saben amar. En primer lugar, el amor se puede destruir porque no existía, estabas viviendo en un sueño. La realidad destruye ese sueño. De lo contrario, el amor es algo eterno, es parte de la eternidad. Si creces, si conoces el arte y aceptas la realidad de la vida amorosa, entonces el amor irá aumentando cada día. El matrimonio se convierte en una tremenda oportunidad de crecer en el amor.


Osho

AMOR Y MATRIMONIO

Yo sugiero que el matrimonio debería tener lugar después de la luna de miel, pero nunca antes. Sólo debería existir el matrimonio cuando las cosas van bien.

La luna de miel después del matrimonio es muy peligrosa. Por lo que he podido comprobar, el noventa y nueve por ciento de los matrimonios se terminan cuando la luna de miel llega a su fin. Pero entonces ya estás atrapado, no tienes forma de escaparte. Si dejas a tu mujer o si tu mujer te deja, toda la sociedad, la ley, los tribunales y todo el mundo estarán contra ti. Todo el mundo estará contra ti: la moralidad, la religión, los
sacerdotes.

En realidad, la sociedad debería poner barreras al matrimonio y quitárselas al divorcio. La sociedad no debería permitir que la gente se casase tan fácilmente. Los tribunales deberían poner impedimentos: que antes de poderte casar vivas con la mujer al menos durante dos años.
Actualmente, están haciendo justo lo contrarío.

Cuando quieres casarte, nadie te pregunta si estás listo, o si no es más que un capricho porque te gusta la nariz de esa mujer. ¡Qué idiotez!
No se puede vivir sólo con una bella nariz. Al cabo de dos días te habrás olvidado de la nariz, ¿quién se fija en la nariz de su mujer? La mujer nunca está hermosa, el marido nunca está hermoso; en cuanto te relacionas con alguien desaparece la belleza.

Se debería permitir que las personas viviesen juntas para conocerse, para tener confianza. Antes de eso, aunque ellos quisiesen, no se les debería dejar casarse. Así desaparecerían los divorcios de la Tierra. El divorcio existe porque los matrimonios no funcionan y les obligan a casarse. El divorcio existe porque los matrimonios tienen una naturaleza
romántica.


Osho

¿Cómo puedes dar lo que no tienes?

El amor, el verdadero amor debe ser amor del ser, amor regalo.  El amor del ser es un estado, cuando llegas a casa y sabes quién eres, entonces surge el amor en tu ser. La fragancia se empieza a extender y se la puedes ofrecer a los demás. ¿Cómo puedes dar lo que no tienes? El primer requisito básico para poder dar amor es tener amor.


Osho

No me interesa inculcarte ningún tipo de ideología...

No me interesa transmitirte unas creencias, no me interesa inculcarte ningún tipo de ideología.  Mi propósito – que ha sido, desde el principio de los tiempos, el propósito de todos los budas – es provocar en ti la verdad.  Sé que ya está ahí.  Solo necesita que se produzca una sincronicidad, necesita algo que desencadene el proceso de reconocimiento en ti.


Osho